Acompañamiento psicológico

Ansiedad

Cuando la alarma no se apaga, puedes aprender a bajar el volumen.

¿En qué consiste?

La ansiedad es como una alarma de humo: está para protegerte y avisarte peligro. El problema aparece cuando la alarma se queda encendida todo el día aunque no haya fuego. Suena en el trabajo, en la casa, con amigos y terminás viviendo en modo alerta.

¿Es para vos?

  • Te preocupás “por todo” y te cuesta apagar la mente.
  • Evitás reuniones, clases, presentaciones o llamadas por temor a “quedar mal”.
  • Repasás conversaciones buscando “errores”.
  • Dormís mal, sentís tensión corporal o molestias en el estómago.
  • Te angustia enfermarte aunque no tengas síntomas claros; chequeás tu cuerpo, googleás señales y la preocupación vuelve.

Impacto en tu bienestar

Puede llevar a aislamiento, cansancio mental y físico, irritabilidad, problemas de sueño y concentración, decisiones guiadas por el miedo y menos conexión con lo que te importa.

Cómo se trabaja

  • Herramientas para calmar cuerpo y mente.
  • Pasos concretos para retomar actividades y vínculos.
  • Prácticas simples entre sesiones que se adaptan a tu semana.

Qué te llevás del proceso

  • Más seguridad para hablar, pedir, proponer y disfrutar.
  • Más claridad para identificar metas y revisar avances.
  • Un proceso gradual, con contención y dirección.

FAQ rápida

¿Cuántas sesiones necesito?

Depende de tu caso; acordamos metas y revisamos avances.

¿Hay tareas entre sesiones?

Sugerimos prácticas simples que se adaptan a tu semana.

¿Y si me da miedo exponerme?

Lo hacemos de a poco, con contención y dirección.